1. Dieta Balanceada: Tome decisiones sanas respecto a las comidas; tenga en cuenta sus necesidades calóricas y las de su familia; incluya todos los tipos de alimentos en su plato.
2. Preste atención al tamaño de las porciones: La cantidad de comida que ingieren los niños debe ser menor que la de las raciones de los adultos. Disminuir el tamaño le ayudará a lograr el balance entre la energía que ingiere y la que gasta.





