El triunfo de Conchita Wurst en Eurovisión ha traspasado las fronteras de lo musical y ha avivado el debate sobre los derechos de los homosexuales en Austria, hasta el punto de que parte del Gobierno quiere empezar a legislar ya sobre temas como la adopción o el matrimonio gay.
De momento, Conchita, el "alter ego" de Tom Neuwirth, un cantante homosexual de 26 años, ha logrado que cale el mensaje de tolerancia y respeto que su apellido artístico ("da lo mismo" en alemán austríaco) proclama.





