Policías armados con gases lacrimógenos, proyectiles de caucho y granadas aturdidoras dispersaron a trabajadores en huelga en una estación del metro hoy, acrecentando los temores de que los conflictos laborales pudieran alterar el desarrollo de la Copa del Mundo que comienza aquí en seis días.
Al menos tres sindicalistas sufrieron heridas en el choque en Sao Paulo, dijo el dirigente obrero Paulo Iannone.





