En pérdida total resultó ser la modesta vivienda de madera y zinc en la que vivían dos humildes personas en la vía hacia la playa El Retén, en Monagrillo.
Fueron tan solo unos minutos los que pasaron desde que se inició el incendio hasta que la residencia quedó reducida a cenizas.
Lo he perdido todo y no sé cómo pasó, dijo acongojada Hermelina Maturana Hernández, de 45 años, quien al momento del incendio estaba lavando en la casa de una vecina.





