Los propietarios del estadio Maracaná de Río de Janeiro, que será escenario de la final del Mundial de 2014 que comenzará en 35 días, pusieron hoy en marcha una planta eléctrica de generación solar que ayudará a iluminar el mayor templo del fútbol brasileño.
La fuente de energía renovable, con capacidad para generar hasta 500 megavatios por hora al año, está compuesta por 1.552 módulos fotovoltaicos distribuidos en un área de 2.380 metros cuadrados sobre el anillo que soporta la cobertura de lona tensada del estadio.





