Serbia, Bosnia y Croacia siguen luchando contra las consecuencias de las inundaciones que han dejado ya 47 muertos, han obligado a evacuar a 1.2 millones de personas y han arrasado campos y ciudades, mientras las aguas empiezan a retirarse, aunque se mantiene la alerta por riadas y brotes infecciosos.
?No estamos ni siquiera cerca del final? de los problemas, declar





