El autobús que estalló en llamas este domingo en Colombia, con el resultado de 32 personas muertas, la mayoría niños, no estaba habilitado para circular desde 2012, viajaba con más pasajeros de los permitidos y además el conductor vertió gasolina en el carburador, informó una fuente oficial.
El conductor está detenido desde el día del accidente, a la espera de comparecer ante un juez.





