El Liverpool desperdició una ventaja de tres goles ante el Crystal Palace (3-3), que empató en nueve minutos, para evitar el triunfo red y distanciarle del título de la Premier que se acerca al Manchester City.
Los jugadores de Brendan Rogers acabaron desolados sobre el césped londinense, resignados al adiós de un trofeo al que han rozado durante gran parte de la temporada.
Sin embargo, el Liverpool, que tuvo un claro dominio de la situación y un marcador holgado, echó por tierra su trabajo en un final de encuentro ruinoso.





