La Semana Santa debe ser un tiempo para reflexionar en nuestro interior.
Pensar y reconsiderar por todo lo que pasó Jesús, ya que gracias a Él, quien sufrió por nuestros pecados, hay perdón, porque es misericordioso y muy dado a perdonar.
Hay que valorar cada etapa de el Vía Crucis por el que pasó Jesús, cada uno de ellos nos dejan una enseñanza sobre la verdadera razón del perdón y el amor.





