Floribeth Mora, la costarricense cuya recuperación de un aneurisma cerebral fue calificada de milagro por la Iglesia católica, que lo atribuyó a Juan Pablo II, consideró en Roma que su tarea es mostrar la existencia de Dios.
Mora, quien explicó a la prensa su experiencia en la capital italiana, donde asistirá hoy a la canonización del papa polaco, dijo que ese es su cometido, que piensa llevar a todos los confines del mundo.





