Luego de obtener conocimientos sobre crianza adecuada, el padre y la madre deben saber que está en sus manos formar a su hijo o hija en las habilidades cognitivas (inteligencia) y las habilidades socioemocionales (valores y actitudes como perseverancia, tolerancia, reciprocidad, entre otros).
En cuanto a la formación de estas últimas, es sumamente importante enseñar con el ejemplo en la primera infancia. Comin asegura que, cuando se miente delante de los niños, es difícil explicarles que es una conducta incorrecta.





