El temor se apodera de los indígenas residentes en la orilla del lago Bayano cuando ven con tristeza cómo el lugar que les ofrece la oportunidad de solventar sus necesidades básicas que realizan con agua, baja sus niveles rápidamente.
A muchos de ellos les toca irse casi al centro del lago para poder pescar, cuando antes los peces estaban en la orilla; de igual forma, tienen que ir a aguas más profundas para lavar.





