No hay limitaciones que le impidan a una panameña ataviarse y llevar con orgullo el traje más hermoso del mundo, la pollera.
Y así lo demuestra Wendy Louvett Castillo, quien nació con síndrome de Down.
Wendy ya tiene 34 años y aún sigue luciendo el traje típico desde la primera vez que la ataviaron sus amorosos padres a sus seis meses. Educadores ambos, el profesor Edwin Castillo y la profesora Yadira Córdoba de Castillo, emprenden una cruzada sin tregua para combatir la adversidad con el nacimiento de Wendy.





