Bocetos, revistas, pigmentos y utensilios para tatuar utilizados por distintas culturas y en diferentes épocas son parte de las 3,000 piezas con que el Museo del Tatuaje, primero de su tipo en México, pretende reivindicar esta forma de expresión artística.
El objetivo es que el público conozca la historia del tatuaje, ya que mucha gente lo usa como moda y no como una forma de expresión social y artística.





