Mariano Rivera tiene una gran razón para pavonearse nuevamente tras su reciente retiro del béisbol: cumplió su sueño de traer a su tierra natal a los Yanquis de Nueva York.
El hasta hace poco estelar cerrador del club neoyorquino no esconde su orgullo y su alegría de ver finalmente al equipo de toda su vida de regreso a Panamá tras varias décadas, esta vez para disputar dos partidos de pretemporada contra una escuadra de los Marlins de Miami.





