Luego que una niña de 10 años de California viajó al Vaticano para pedirle ayuda al Papa Francisco mientras su padre enfrentaba la deportación, el hombre fue liberado bajo fianza de su detención migratoria el viernes.
El mexicano Mario Vargas salió de un centro de detenciones en Luisiana tras pagar una fianza de 5.000 dólares. Un familiar de la menor que la vio por televisión rogándole al Papa ayudó con los fondos, dijo la esposa del ahora liberado, Lola Vargas.





