Venezuela cerró ayer una semana de protestas contra el Gobierno con una nueva marcha convocada por la oposición y unas horas después de que el presidente Nicolás Maduro diera un ultimátum para que cesen definitivamente los bloqueos de calles.
Al filo del mediodía, miles de manifestantes opositores avanzaron por las calles del este de Caracas para condenar lo que consideran como la injerencia del Gobierno cubano en Venezuela.





