Las potencias occidentales del Consejo de Seguridad de la ONU volvieron hoy a presionar a Rusia, aunque sin resultado, para que dé marcha atrás en Crimea y evite que el conflicto termine por tener importantes consecuencias globales.
Reunido por quinta vez desde que arrancó la crisis, el máximo órgano de decisión de las Naciones Unidas volvió dejar patente su impotencia ante los sucesos que se desarrollan en Ucrania.





