Cuando se cumplen cuatro meses del paso del tifón Haiyan por Filipinas, que causó más de 6,200 muertos y otros 1,000 desaparecidos, la ONU insistió en que los niños afectados por el desastre natural siguen necesitando de importantes ayudas y que aun queda un largo camino para la recuperación.
El tifón golpeó algunas de las zonas más pobres del país, donde antes del desastre un 40% de los niños eran pobres, asegura en un comunicado el representante de Unicef en Filipinas, Abdul Alim.





