Con vestidos afro como el dashiki, kufi, accesorios de madera y comidas con la sazón que solo los afrodescendientes saben poner, se desarrolló con éxito el tradicional Carnaval en la Feria Afroantillana.
La actividad reunió no solo a los de ascendencia afroantillana, sino a gran cantidad de público que degustó ricos platillos y pasaron un momento agradable.
Además de las comidas, los visitantes se divirtieron con un espectáculo variado de música y danzas.





