El pueblo panameño es alegre por naturaleza, y en estas fiestas de Momo, esa alegría se desborda a límites inimaginables.
Es por ello que, a pesar del clima de carnaval, también debe haber prudencia en nuestro compatriotas, que sepan que estas fiestas no son para el desenfreno absoluto, gozemos, pero responsablemente.
Hay que recordar, que muchos salen a divertirse, pero, producto de su propia imprudencia, nunca regresan al seno de sus hogares





