Con solo 11 años, la mexicana Daniela Liebman, considerada un prodigio musical, tiene clara una cosa: quiere ser una de las mejores pianistas del mundo y por ello practica muchas horas con su instrumento.
A su corta edad ya tiene una larga lista de triunfos: ha tocado en países como Rusia, Alemania y Kirguistán; en septiembre de 2013 recibió una ovación en pie en el Carnegie Hall, de Nueva York, y este mes debutó en el Palacio de Bellas Artes, el foro más importante de música culta en México.





