El pescador salvadoreño que dijo haber pasado más de un año a la deriva en el mar salió ayer del hospital donde recibía tratamiento por las secuelas psicológicas y físicas de su odisea.
José Salvador Alvarenga dijo que no regresaba a su pueblo natal de Garita Palmera, pero no dijo a dónde iba. No sé, no sé, dijo por toda respuesta.
Estoy bien, gracias, dijo a los periodistas. Gracias a todos, que Dios los bendiga.





