- El médico le mandó pastillas para los dolores de la espalda que le dejó el costalazo.
Qué manera de despedir el año le tocó a Darwin, el locutor de Wao, fíjense que ayer se dio tremendo guabanazo en la cocina de la emisora.
Así es, el famoso por ir a prepararse un cafecito, perdió el equilibrio y, ¡zas!, cayó.





