David Moyes ha tenido que esperar once temporadas para ver ganar en Old Trafford al Everton, el club al que dirigió durante más de una década y que ayer le infligió una derrota desgarradora para su proyecto en el Manchester United (0-1).
El español Roberto Martínez, su sucesor en el Goodison Park, logró en 90 minutos la gesta que al escocés se le escapó durante diez campañas y abrió una nueva brecha en el vestuario del United, que hace aguas desde que Alex Ferguson abandonó el barco tras ganar su decimotercera Premier la pasada temporada.





