Es un negocio rentable, su costo de producción es bajo y el volumen alto. Además, los controles de calidad son poco o ninguno.
Otro factor que impulsa la falsificación es la falta de interés público, además de la voluntad política de regular el tráfico y la comercialización irregular de medicamentos.
No basta solo con tener leyes si no son aplicadas correctamente, dijo Ulloa.
Es importante contar con agencias reguladoras competentes, señaló.





