A Luis Alberto Urriola Espino, de 34 años, una llamada telefónica para tomarse unas cervezas le costó la muerte frente a su residencia, en Nueva Libia, sector del Suntracs.
Testigos aseguran que él estaba parqueando con algunas personas en su casa, cuando de repente contestó una llamada y se dirigió unos metros afuera.
Repentinamente, recibió 12 impactos de bala, por parte de sujetos desconocidos.
Las autoridades buscan a los sospechosos de este crimen a mansalva.





