La falta de tolerancia y paciencia de un conductor de metrobús se hizo presente en horas de la mañana en la Terminal de Albrook, cuando dentro del vehículo fomentó junto a un extranjero un rin de boxeo; los puñetes salían disparados por todos lados. Al conductor no le interesó que el bus estaba repleto y que las personas pedían a gritos que le abrieran la puerta trasera . Él siguió discutiendo con palabras ofensivas contra el hombre que era acompañado por su esposa.
¿Qué pasó?





