- Para que Gaby hablara más, el novio de Anaís, Moisés, invitó a Sergio a jugar fútbol. ¿Y adivinen? le salió la bruja, pues el colombiano no solo sabe de medicina, sino que también maneja bien el balón.
Las olas estaban en su punto máximo, la brisa era de verano cuando Gaby, su mamá y Sergio llegaron a playa Aguja en Guna Yala.





