Francia tendrá que remontar mañana el 2-0 en contra encajado ante Ucrania para estar en Brasil 2014, gesta que ningún equipo ha logrado hasta ahora en la repesca, donde le espera un rival que quiere consumar la sorpresa y clasificarse para el segundo Mundial de su historia.
El equipo que dirige Didier Deschamps se ha conjurado para la cita tras el desastroso resultado de la ida en Kiev, donde Ucrania encadenó su partido número once sin perder y presentó un muro defensivo y un contraataque más eficaz que el control futbolístico francés.





