La tarde de este miércoles, los conmovidos Príncipe William y Kate Middleton presentaron oficialmente a su hijo ante Justin Welby, el arzobispo de Canterbury, para despojarlo así del pecado original en una sencilla ceremonia que duró 45 minutos aproximadamente.
El lugar elegido para la ceremonia fue la capilla de St James, lugar que guarda muchas historias de la realiza británica, pues allí es donde se despidió a Lady Di a cuerpo presente.





