Redacción deportes/EFE. El Chelsea, con goles del brasileño Óscar y John Obi Mikel, enterró ayer su mala racha, que arrastraba con cuatro partidos sin ganar, para sacar los tres puntos de la visita del Fulham (2-0) y situarse como líder provisional de la Premier.
La euforia provocada en Stamford Bridge con la llegada de José Mourinho decayó en las últimas fechas. El cuadro londinense acumuló encuentros decepcionantes desde hace justo un mes, el 21 de agosto, cuando logró su última victoria, en la Premier, ante el Aston Villa.





