La rusa Yelena Isinbáyeva, que derramó lágrimas de emoción al recibir ayer su medalla de oro como campeona mundial de pértiga, criticó minutos antes el gesto de la atleta sueca Emma Green, que compitió con las uñas pintadas con los colores del arcoíris en apoyo a la comunidad gay de Rusia.
"Es una falta de respeto hacia nuestro país, hacia nuestros ciudadanos, porque nosotros somos rusos. Tal vez somos diferentes a otros europeos, pero tenemos una ley que hay que respetar", afirmó.





