Inesperado. La combinación de lluvia y fuertes vientos llegó a las 12:30 p.m. de ayer, cuando precisamente se observaba un clima agradable que era disfrutado por las personas que transitaban la popular Avenida Central.
Faltaba poco para la una de la tarde cuando repentinamente las palmas y los árboles empezaron a estremecerse. Esto lo veía mientras se comía una empanada Carlos Aizprúa, quien después reaccionó para protegerse de la lluvia en un local comercial. Llegó a Panamá un huracán, dijo alarmado.





