Y es que después de haber querido esquivar las ráfagas de ánimo de sus compañeros de trabajo para que se involucrara en este deporte, esta púgil, quien también se desempeña como policía en el área Metropolitana Oeste, cedió y aceptó el reto.
Mis compañeros veían que soy fuerte y siempre me decían que me metiera a boxear, hasta que decidí hacerles caso y participar de un torneo que organizó la Policía Nacional, reveló Tylom.





