El alero LeBron James y el escolta Dwyane Wade, dijeron que en el cuarto partido de las Finales de la NBA jugarían mucho más agresivo en el ataque y cumplieron con su promesa para darle a los Heat de Miami la victoria a domicilio (93-109) ante los Spurs de San Antonio.
James y Wade se combinaron al anotar 65 puntos y los Heat, actuales campeones de liga, lograron empatar a 2-2 la serie al mejor de siete, que tiene asegurado el volver de nuevo al American Airlines Arena, de Miami, para disputar el sexto partido.





