Tremenda sorpresa se llevaron las personas que paseaban en la Cinta Costera la semana pasada. Lo que debería ser un lugar libre de alimañas, parecía la escena de una película terror, provocaba salir huyendo del área o ir al baño pero a vomitar.
Ratas, enormes ratas recorrían el verde césped, los árboles y parte de los tanques de basura del lugar recreativo restándole la estética que siempre lo ha caracterizado.





