Rafael Nadal confesó estar muy feliz por la victoria de ayer en semifinales en Roland Garros contra el serbio Novak Djokovic 6-4, 3-6, 6-1, 6-7 (3) y 9-7 en 4 horas y 37 minutos para enfrentar en la final a su compatriota David Ferrer, quien venció al francés Jo-Wilfried Tsonga 6-1, 7-6 (3) y 6-3 en 2 horas y 4 minutos.
"Fue un partido muy disputado, los dos jugamos a un gran nivel; este tipo de partidos hacen más grande el tenis", afirmó el mallorquín.





