Un José Mourinho más relajado dijo que regresa a Chelsea decidido a iniciar una etapa de estabilidad, luego de una década de cambios constantes en Stamford Bridge.
El portugués, quien alguna vez se describió a sí mismo como alguien especial, dijo que era alguien feliz.
Aseguró que no hubo una ruptura de relaciones con el dueño del club, Roman Abramovich, cuando se desvinculó del Chelsea abruptamente a comienzos de la temporada 2007-2008, tras sacar campeón al club en 2005 y 2006.





