El comité ejecutivo de la Uefa implementó ayer una suspensión mínima de 10 partidos a quienes incurran en conducta racista en las canchas de fútbol, sean jugadores o dirigentes de equipos.
El secretario general de la Uefa, Gianni Infantino, anunció en abril por primera vez los cambios y ahora serán incluidos en las normas disciplinarias.





