El denominado niño milagro, Abdiel Cristino Gómez Merel, de seis meses, se recupera en la sala pediátrica del hospital Manuel Amador Guerrero en Colón.
El llanto del bebito lo salvó de morir ahogado en la quebrada de la Represa, en Cativá, Colón, cuando la corriente lo arrastraba desde la loma de donde cayó de brazos de su madre, el pasado martes, y quedó debajo de una hoja de zinc.
Lo más maravilloso que me ha pasado es saber que mi hijo está con vida, por eso doy gracias a Dios, dijo Indira Merel Espinoza, madre del bebé.





