Algunas manifestaciones que nos pueden hacer pensar a los médicos que nos enfrentamos a alguna intoxicación son: Inicio agudo, previo buen estado general; etiología o causa desconocida; cuadro clínico que no corresponde a enfermedades habituales; cuadro clínico que no responde al manejo habitual.
De allí la importancia del nivel de sospecha por parte del médico, cuando el paciente llega al Cuarto de Urgencias, y de que los padres nos proporcionen la mayor cantidad de datos que nos sirvan como apoyo para el diagnóstico.





