El régimen de Pionyang recomendó a los 1.4 millones de residentes foráneos en Corea del Sur que preparen planes de evacuación ante la posibilidad de guerra inminente, deben saber dónde refugiarse, ya que el Gobierno totalitario norcoreano, explicó uno de sus portavoces, no quiere ver a los extranjeros del Sur afectados si estalla una guerra.
Tras la nueva advertencia norcoreana, las embajadas en Seúl, entre ellas la de EE.UU., no han reportado cambios en las políticas de seguridad o en las normas de evacuación en caso de contingencia.





