Mujeres luchadoras como Lidia Gutiérrez, de 58 años, cuyo marido se fue hace dos décadas a Estados Unidos y la dejó con cinco hijos, pese a sus ruegos para que no partiera.
"Ya no tenía palabras ni argumentos para decirle que no se fuera porque no era la primera vez, pero yo presentía que esta vez se iba por largo tiempo", contó esta mujer que estuvo a punto de ser internada en un hospital psiquiátrico por la tensión que le causó la partida.





