DIAaDIA la despertó y aunque dijo su nombre lo omitiremos, pues aseguró que está contagiada con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH).
Mi esposo me contagió, dijo un tanto turulata. Su apariencia desarreglada y maloliente es evidencia de que tiene rato de estar viviendo en la indigencia.
Su esquelético cuerpo es signo de que no sabe lo que es un buen plato de comida.





