Acompañar a la novena de Chiriquí en sus partidos de local en Boquete, han provocado que el béisbol se viva, se narre y hasta se juegue de una forma diferente.
En la edición XLIV del Campeonato Nacional de Béisbol Juvenil, el estadio Los Naranjos tomó el puesto del Kenny Serracín, que está en remodelación, y el clima frío de Boquete es otro elemento para tomar en cuenta antes de salir al diamante, porque no están de más los guantes de lana y la frazada en la caseta.





