Alguien le dijo a un sufí:
- Enséñame a rezar.
El sufí dijo:
- No solo estás ya rezando, sino que una parte de tu mensaje está constantemente ocupada en la oración.
El hombre respondió:
- No te comprendo, porque he sido incapaz de rezarle a Dios durante muchos meses, por una razón u otra.
El sufí le dijo:
- Tú dijiste: Enséñame a rezar, no mencionaste a Dios





