Luchaba por su familia. En una humilde vivienda en Villa María, manzana 4, Alcalde Díaz, tres niños y su madre lloran la pérdida del hombre que se preocupaba por sus futuros.
Ese hombre era Cristino Morales, de 38 años, quien fue asesinado el martes en la noche de un golpe en la cabeza con un objeto contundente.
Morales era guardia de seguridad y al momento de su asesinato custodiaba una galera en construcción, ubicada al lado del restaurante Jap Jap de la avenida Cincuentenario.





