Ya no se puede comer. Aura Rangel todavía recuerda cuando $1.50 le alcanzaba para el desayuno completo de los cuatro integrantes de su familia.
Plátano, huevo y jugo, era el menú favorito de esta familia que ha visto cómo el costo de cada producto ha ido aumentando, haciendo casi imposible tener los tres golpes al día, aseguró Aura, quien aduce que cada vez que va a la tienda por algún producto se encuentra con la sorpresa de que aumentó 0.5, 0.10, 0.15, o hasta 0.25 centavos.





