Señora Moza, aunque no acostumbro a escribir a una desconocida, lo hice porque no me gusta que mis amigos piensen que soy un bobo y por eso acudo a usted.
Por más que trato de entender a las mujeres, no logro hacerlo y menos a la que tengo por novia.
Todos los días quiere algo, cuando se lo consigo ya no lo quiere, entonces quiere otra cosa; me encanta y trato de complacerla en todo, pero nunca quedo bien.





